jaime-conejeros5.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículos recientes

Personas en línea

En estos momentos hay 1 personas visitando "jconejeros"

Contenidos por fecha

lun mar mié jue vie sáb dom
30 1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31 1 2 3

RSS

EL CONSOLADOR Y LAS MUJERES HISTÉRICAS

Enviado por Jaime el 18/04/2008 a las 03:49 PM

 

histeria.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



En los tiempos de Hipócrates se creía que la histeria era una enfermedad propia de la mujer (de ahí su nombre)....... el tema es que los médicos de la época (viejos verdes) encontraron el tratamiento perfecto, efectuando masajes vulvares a las mujeres histéricas lo que lograba tranquilizarlas por un tiempo hasta necesitar nuevamente el tratamiento; y ya que en ese tiempo se les prohibía a las féminas tener o sentir placeres carnales, para ellas también fue la solución perfecta y comenzaron a acudir en masa a los tratamientos de histeria (estos tratamientos eran perfectamente admitidos socialmente por los maridos de estas desesperadas amas de casa).
Una vez que este procedimiento se hizo popular, a todas las señoras de la nobleza europea se les ocurrió tener tan apetecida enfermedad (uffffff, estas mujeres no!!!!), con lo cual llenaron los consultorios médicos a tal grado que los sacrificados profesionales de la salud no daban abasto ya que comenzaron a sentir dolencias en sus cansadas muñecas ........ motivo por el cual comenzaron a experimentar introduciendo implementos de dentistas en los órganos de la mujer con la intención de optimizar el tan mentado tratamiento haciéndolo más rápido, luego utilizaron bananas (era más natural), para luego comenzar a utilizar aparatos confeccionados para tal evento, entre los materiales utilizados, el más popular era de madera, sin dejar de lado el de hule, y el mas asqueroso era hecho de excremento de camello endurecido cubierto con materiales plásticos.
Y de esta manera nacen los consoladores con el uso que se les da hoy en día.....

nota: bastantes años después definieron que la histeria no era una enfermedad como tal, y que no era exclusiva de la mujer, ya que los hombres tb. pueden tener histeria en determinados momentos

estos aparatos existían desde antes, pero sólo eran utilizados a modo de estatuas en fiestas de fertilidad.




El profesor Jean-Martin Charcot en una clase sobre la histeria


JAJAJAJAJAJA

Enviado por el 18/04/2008 a las 04:05 PM
Darkleen

Nada que decir... el tratamiento muy bueno para varias enfermedades. No se debió desechar, pues sigue siendo muy necesario. 

Como comentamos en algún momento con Claudia, estos aparatitos deberían incluírse dentro del plan de salud femenino de la población, jejejejeje.

Saludos 

-----------------
Luisa Lein




Que buena

Enviado por el 18/04/2008 a las 04:18 PM
Ainhoa  gnosei seauton

-----------------

Jamás me lo hubiese imaginado, lo bueno que el tratamiento para la histeria continúa usandose, pero mas personalizada la cosa!!!

 

Ainhoa Olazaran






Uffff

Enviado por el 19/04/2008 a las 11:05 AM
Verónica

-----------------

Cuando trabajé en un hotel muy prestigioso del sur de Chile, las camareras contaban que muuuuuuuuuchas pasajeras tenían estos consoladores sobre todas aquellas que se hospedaban solas por mucho tiempo.

En todo caso bastante entretenido y gozador el tratamiento jajajajajaja

Abrazos
Verónica




muy bueno

Enviado por el 19/04/2008 a las 09:22 PM
Cristopher Tomas
-----------------jaja esta muy bueno el tratamiento, me gusto.. saludos
C_TomAs "22"




Jaajaja

Enviado por el 24/04/2008 a las 05:36 PM
Maria Lasalete Marques

Bueno de no encontrar hidalgo caballero, que se iguale a mi pasión, pues tendre que ir a comprarme uno. jajajja-----------------

Desde mi rincón Venezolano...  María Lasalete Marques






Jajaja...t

Enviado por el 16/05/2008 a las 04:56 PM
Carolina
Jajaja...todos los días se aprende algo nuevo. Claro que yo ya había escuchado que ese "tratamiento" sirve para todo tipo de dolencias. Entonces, la excusa del dolor de cabeza no sirve... Saludos.






Suscribirse a los comentarios de este artículo en RSS